domingo, 24 de febrero de 2013

¿Internet nos está entorpeciendo?

     Nicholas G. Carr, escritor Estadounidense nacido en 1959, es un reputado analista del impacto de las nuevas tecnologías sobre la sociedad contemporánea (Wikipedia). Conocido por ser el autor del libro ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? -Superficiales, bestseller del New York Times y nominado a los premios Pulitzer en 2011 (Carr, Nicholas G. Carr, 2004-2008). Nicholas hace énfasis en que Internet está cambiando la forma en que pensamos, a medida de que éste influye más en nuestras vidas, estamos pasando de un pensamiento tradicional lineal a uno interconectado. En pocas palabras, y según lo escribe él en su libro, “Internet, (…) estaba convirtiéndome en algo parecido a una máquina de procesamiento de datos de alta velocidad, un HAL humano” (Carr, HAL y Yo, 2011). La pregunta es: ¿Esta fase de transición, de un proceso lineal a uno interconectado, es una factor positivo o negativo en nuestras vidas?

     En esta era, en la que todo gira alrededor de la Web, Internet esta haciendo una influencia cada vez mayor en nuestra vida cotidiana, tanto así, que esta cambiando la forma en que pensamos. Es más, ha cambiado en varios aspectos nuestros hábitos y rutinas. El autor del libro explica que ya no pensamos de la misma forma en la que solíamos pensar, especialmente cuando leemos. “Lo que estamos entregando a cambio de las riquezas del Internet (…), [es nuestra forma de pensar] calmada, concentrada, sin distracciones (…) por una nueva clase de mente que quiere y necesita recibir y diseminar información en estallidos cortos, descoordinados, frecuentemente solapados-cuanto más rápido, mejor” (Carr, HAL y Yo, 2011).

     “En el pasado fui un buzo en un mar de palabras. Ahora me deslizo por la superficie como un tipo sobre una moto acuática” (Carr, HAL y Yo, 2011), es la frase que más remarca la diferencia entre el pensamiento lineal y el interconectado. En la tradicional forma de pensamiento solía ser muy fácil sumergirse en un libro o en un artículo largo. La mente quedaba atrapada en los recursos de la narrativa o los giros del argumento y las investigaciones requerían días por las estanterías de hemerotecas y bibliotecas (Carr, HAL y Yo, 2011). En general, existía cierta capacidad de leer y absorber un artículo largo, se tenía una mente concentrada y paciente.

     En esta nueva era, en la que la Web se ha convertido en el medio universal de comunicación e información preferido (Carr, HAL y Yo, 2011), nuestra mente ha cambiado a un proceso de pensamiento interconectado. En la actualidad, “la Web es el conducto para la mayoría de la información que fluye por los ojos y oídos hacia la mente” (Carr, HAL y Yo, 2011). Según Carr, estamos en una época en la que las investigaciones se hacen en cuestión de minutos, el acceso a la información es mucho más sencillo y amplio, la mayoría de los trámites se hacen en la Web y la mente absorbe la información de la manera en la que la distribuye la Web: en un flujo veloz de partículas que altera los hábitos mentales captando rápidamente fragmentos cortos de texto (Carr, HAL y Yo, 2011).

     Esta nueva etapa de la información tiene varios aspectos positivos, especialmente porque ahorra tiempo en la búsqueda de datos.  Por ejemplo, la obtención de una amplia y rica información ha sido más fácil que nunca en un tiempo récord por la existencia de  herramientas potentes de búsqueda y filtrado. Según Heather Pringle. “Google es un don asombroso para la humanidad, que reúne y concentra información e ideas que antes estaban tan ampliamente diseminadas por el mundo que prácticamente nadie podía beneficiarse de ellas” (Carr, HAL y Yo, 2011).
    
     En varias de las entrevistas que realizó Nicholas Carr, ha encontrado que varios hombres educados como Philip Davis (Doctorado en Comunicación por la Universidad del Cornell) y Joe O’Shea (Ex presidente del cuerpo de estudiantes de la Universidad del Estado de Florida) ya no leen libros y no lo harían en la forma tradicional, pues no sería un buen uso del tiempo. Ya que, el actual modo de procesamiento de datos los ha hecho más inteligentes en muchos aspectos, pueden absorber información más rápidamente y de forma pertinente conforme a sus necesidades (Carr, HAL y Yo, 2011).

     Por otro lado, también cabe resaltar los aspectos negativos de ésta nueva forma de pensamiento interconectado. Como sugería McLuhan, “Los medios no son sólo canales de información. Proporcionan la materia del pensamiento, pero también modelan el proceso de pensamiento” (Carr, HAL y Yo, 2011). Así mismo, Raquel Ferrari; Psicóloga y psicoterapeuta de la Universidad de Barcelona, opina que: “A largo plazo los medios de comunicación  influyen en nuestra conducta y en nuestra forma de pensar sólo por su estructura más que por la información que transmiten” (Ferrari, 2012)
    
     Al principio del capítulo, el autor asimila la transición de nuestros pensamientos con HAL; una supercomputadora que asume que su mente se está yendo. Sin embargo, Nicholas Carr argumenta: “Mi mente no se esta yendo, (…) pero está cambiando. No pienso de la forma que solía pensar. Lo siento con mayor fuerza cuando leo”. (Carr, HAL y Yo, 2011). En este libro se resaltan varias desventajas, tales como la pérdida de la capacidad de concentración cuando se lee, la lectura profunda que solía venir naturalmente se ha convertido en un esfuerzo, nos estamos convirtiendo en despistados crónicos, ya tenemos menos paciencia para los argumentos largos,  incapacidad para prestar atención a una sola cosa durante más de dos minutos y, nuestro cerebro se ha vuelto disperso.

     En conclusión, Internet está convirtiendo el cerebro humano tradicional, concentrado y paciente en una máquina de procesamiento de datos de alta velocidad distraída, dispersa y ansiosa. Ya no podemos dar vuelta atrás al fenómeno actual que, en resumen, tiene más factores positivos que negativos en este proceso de globalización en el que el tiempo es muy valioso para cualquier actividad. La humanidad ya no está dispuesta a perder tiempo leyendo un libro sabiendo que puede encontrar información mucho más valiosa y amplia en la Web que, al mismo tiempo, los hace más inteligentes. Así que, el interrogante que se origina es: ¿Qué pasará con el mundo en un futuro en el que la humanidad se haya convertido en una sociedad con una mente distraída, impaciente y dispersa? ¿Seremos esclavos de los medios digitales envés de nosotros usarlos como herramientas cotidianas?...

BIBLIOGRAFÍA


Carr, N. G. (2004-2008). Nicholas G. Carr. (T. Swan, Producer) Retrieved Febrero 24,      2013, from Biography: http://www.nicholasgcarr.com/info.shtml

Carr, N. G. (2011). ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? Superficial. Estados Unidos: Taurus. Pág. 17-29

Ferrari, R. (2012, Agosto 27). Sobreviviendo a Sigmund. Retrieved Febrero 24, 2013, from Superficiales ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?: http://rferrari.wordpress.com/2012/08/27/superficiales-que-esta-haciendo-internet-con-nuestras-mentes/

Wikipedia. (n.d.). Wikipedia, the free encyclopedia. Retrieved Febrero 24, 2013, from Nicholas G. Carr: http://en.wikipedia.org/wiki/Nicholas_G._Carr

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